30 años de Chrono Trigger: 8 razones para recordarlo
Escrito por Gonzalo Adrián Gonzales No es la nostalgia, por sí sola, lo que eleva al Super Nintendo como una de las mejores consolas de la historia. Volver a su librería es (re)encontrar una enorme variedad de juegos increíbles; joyas resplandecientes que brillan no solo por tener encima a los reflectores de la historia, sino también por la luz que emiten ellas mismas al demostrar pura calidad con sus propios méritos. Hay que decir, además, que el Super Nintendo fue la consola donde empezó a gestarse un periodo que años después recibiría la etiqueta de “edad dorada” para los RPGs japoneses (en ese entonces, llamados solo RPGs). Me refiero a una época donde cientos de títulos que, desde el mismo género, competían e innovaban entre sí, tratando de superarse unos a otros. Un periodo donde cada nuevo RPG experimentaba con sus mecánicas propias, con los límites de la narrativa y con la grandeza de sus ambiciones. Tres décadas después, podemos encontrar una larga lista de juegos destacados que nacieron de este fructífero periodo. De entre todos estos títulos, quisiera detenerme en uno en particular que brilló de forma diferente: Chrono Trigger. Lanzado en Japón el 11 de marzo de 1995, un día como hoy